Una verdadera joya escondida de Buenos Aires se encuentra bajo la superficie: los misteriosos túneles subterráneos de El Zanjón de Granados en San Telmo. Este lugar único ofrece una mirada fascinante al pasado de la ciudad y a su evolución a lo largo de los siglos, todo cobrado vida a través de un recorrido guiado profesional. En este artículo te cuento por qué visitar El Zanjón de Granados es una experiencia inolvidable y qué debes saber para planear tu visita.
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Los túneles subterráneos de Buenos Aires
Un poco de historia
En el siglo XVI, varios arroyos a cielo abierto cruzaban la zona de San Telmo, abasteciendo de agua a los primeros colonos y moldeando el paisaje de la región. A medida que la ciudad fue creciendo, estas corrientes de agua se fueron cerrando progresivamente. Para finales del siglo XIX, la mayoría ya habían sido integradas a un sistema de alcantarillado subterráneo, desapareciendo bajo la expansión urbana.
La construcción de El Zanjón de Granados fue finalizada en 1830 por Marcos Miguens, uno de los miembros de la élite porteña. La familia había llegado de Galicia, España, a Argentina en 1767. Sin embargo, la obra tuvo inconvenientes en 1787 por las fuertes lluvias y las inundaciones en la zona. Tras ese episodio, se decidió construir canales subterráneos para darle al río una salida a través de la ciudad.
Pero en la década de 1870 llegó la fiebre amarilla y todo cambió. Como la mayoría de las familias adineradas de San Telmo, los dueños hicieron las maletas y se mudaron al norte, a barrios como Recoleta, para escapar de la epidemia. En ese entonces, esas zonas eran áreas rurales alejadas del centro de Buenos Aires. La que alguna vez fue una elegante mansión entró en decadencia y terminó convirtiéndose en conventillo: múltiples familias inmigrantes — en ocasiones más de 100 personas — hacinadas en espacios pequeños y compartidos durante el boom poblacional de Buenos Aires.
Ese paso del lujo al hacinamiento cuenta una historia poderosa sobre la transformación de San Telmo y de Buenos Aires.
Línea azul: canales de agua subterráneos
El redescubrimiento y la restauración
Avancemos hasta 1986, cuando Jorge Eckstein compró la propiedad abandonada y emprendió un monumental proyecto de restauración que duró casi 20 años. Durante el proceso, los trabajadores descubrieron un laberinto de túneles subterráneos que la mayoría había olvidado y que muchos consideraban un misterio o apenas una leyenda del pasado.
Lo que empezó como una restauración se convirtió en un extraordinario hallazgo arqueológico, revelando capas de historia ocultas bajo la superficie.
¿Por qué visitar El Zanjón de Granados?
El Zanjón de Granados no es un sitio histórico cualquiera. Es una experiencia inmersiva que da vida a la historia de Buenos Aires. Al recorrer sus túneles, puedes palpar de verdad cómo ha cambiado la ciudad a lo largo de los siglos: desde arroyos naturales hasta una mansión del siglo XIX y, más tarde, un hogar para inmigrantes. El lugar cuenta la historia de Buenos Aires como pocos.
Es una visita obligada para quienes, como yo, aman la historia, la arquitectura o simplemente disfrutar de los rincones escondidos de Buenos Aires. Los recorridos guiados son excelentes y te ayudan a conectar de verdad con las historias detrás del lugar.
¿Cuándo visitar El Zanjón de Granados?
Encuentras El Zanjón de Granados en el corazón de San Telmo, en Defensa 755. El acceso es únicamente a través de recorridos guiados que se realizan en horarios específicos, así que lo mejor es reservar con anticipación. ¡No dejes pasar la oportunidad de descubrir uno de los secretos mejor guardados de Buenos Aires!
Una pequeña aclaración: el museo me pidió no tomar fotos de los túneles subterráneos por dentro. Quieren mantener viva la sorpresa y el misterio, y lo entiendo perfectamente 🙂
